Envejecer es algo natural que trae consigo cambios tanto físicos como mentales en las personas. Con el paso de los años, es normal que los adultos mayores se enfrenten a varios problemas de salud, desde dificultades para moverse hasta problemas de memoria. Algunas de las enfermedades más comunes incluyen el Alzheimer, la demencia senil, la hipertensión, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y las fracturas de cadera. Estas condiciones no solo impactan la calidad de vida de los mayores, sino que también representan un desafío para sus familias y cuidadores en casa.
El Alzheimer y la demencia senil son enfermedades neurodegenerativas que afectan la memoria, el pensamiento y el comportamiento.
El Dr. Alois Alzheimer, quien descubrió esta enfermedad, describió el Alzheimer como "una patología progresiva e irreversible que afecta las funciones cognitivas superiores". Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a más de 55 millones de personas en el mundo.
La hipertensión es una de las enfermedades más comunes en los adultos mayores y puede derivar en enfermedades cardiovasculares graves.
El Dr. Valentín Fuster, reconocido cardiólogo, destaca la importancia del control de la presión arterial y la actividad física para reducir riesgos.
La diabetes tipo 2 es frecuente en la tercera edad y puede provocar complicaciones como neuropatías, problemas renales y alteraciones visuales.
El Dr. C. Ronald Kahn, experto en diabetes, enfatiza que "un control adecuado de la glucosa puede prevenir complicaciones graves".
Un ACV ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede causar daño permanente o incluso la muerte.
El neurólogo Dr. Antonio Damasio menciona que "identificar rápidamente un ACV y actuar en las primeras horas es crucial para la recuperación".
Las fracturas de cadera son una de las principales causas de discapacidad en los adultos mayores, especialmente en personas con osteoporosis.
La Dra. Laura Kurland, especialista en ortopedia geriátrica, explica que "una recuperación adecuada requiere rehabilitación temprana y cuidados personalizados". En Chile, los casos de fracturas de cadera han aumentado significativamente, con un incremento del 30% en la última década, lo que subraya la importancia de implementar estrategias efectivas de prevención y tratamiento.
El deterioro cognitivo y la pérdida de movilidad afectan no solo a los pacientes, sino también a sus familias, quienes deben adaptarse a los nuevos requerimientos de cuidado.
Entre los principales desafíos destacan:
Para afrontar estos desafíos, existen diversas opciones que pueden facilitar el cuidado de los adultos mayores en casa:
En definitiva, el envejecimiento es un proceso natural que conlleva desafíos, pero en Chile, con la información adecuada y el apoyo de cuidadores especializados, es posible garantizar una vejez digna y segura en el hogar.